-Las mesas del boliche, ya vacías
madurando las sombras, embriagadas
de aquel amanecer, las penas mías
con el alma aterida, acurrucada-
-Obscuro piano en un rincón, dormía
sus melodías silentes, ya pasadas…
sucios espejos, que solo devolvían
al que miraba sin mirar, la nada-
-Un viejo cenicero despedía
larga estela de humo, al cielorraso,
de huérfana colilla consumida,
con la triste ceniza en su regazo-
-Observé pensativo el negro fondo
de mi pocillo, y apesadumbrado
recordé tiempos que calaron hondo
y en el presente parecen olvidados…
-Salí a la calle, tarareando un tango
y con la mano saludé despacio
al mozo y al Café, de tanto Rango…
prometiendo volver…¡ quién sabe cuando…!-
-JOTACET- 05-ABRIL-06- 31/ mayo/ 10-
No hay comentarios:
Publicar un comentario